domingo, 25 de enero de 2015

NIÑO Y HOMBRE

Escribo este blog por mi admiración por el más grande. No tengo ni quince ni veinte ni treinta años. 
Y desde luego no me ciega la pasión por Michael. Pero sinceramente, ya empiezo a estar bastante harta y cansada de la actitud de ciertas personas que faltan al respeto a una persona que no se puede defender.
Algunas personas no entendían  que podían ver sus fans en él, para volverse locas por Michael.
Pues creo tener la respuesta.
Su ternura y su dulzura. La manera en la que trataba a las mujeres. El respeto que les demostraba. Y ¿por qué no decirlo?, porque no era un hombre feo.
Todo lo contrario.
Tenía cualidades, mucho más allá de lo físico que hacían de él un hombre interesante.
Porque seamos sinceros, el físico de una persona no la define.
Y el aspecto de una persona nos importa cuando tenemos quince años.
Lo que seduce y enamora es el alma , el sentido del humor y la espiritualidad.
Él tenía las tres cosas.
No era perfecto, pero nadie lo es.
Siempre decimos que queremos a alguien de buen corazón sin importar el aspecto.
Sin embargo a la hora de la verdad, se fijan en el aspecto exterior.
Michael era de esos hombres terriblemente educados y caballeros. Esos hombres de los de antes que tratan a la mujer como si fuera oro en paño y a los hombres con cortesía.
De corazón noble y espíritu demasiado sensible para este mundo, eso fue precisamente su perdición.
A causa de ese corazón noble y su extraordinaria sensibilidad tuvo tantos problemas.

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